Una mirada al financiamiento climático

En los últimos años no solamente  escuchamos  sobre las consecuencias que viene causando el Cambio Climático, sino también lo estamos viviendo, este 2017 Perú sufrió pérdidas por más 3,100 millones de dólares, causando pérdidas humanas y daños de infraestructura, paralizando así muchas actividades económicas. Me pregunto que tenemos que hacer frente a esta situación. ¿Tenemos estrategias y planes para poder afrontar este tipo de situaciones? ¿Cuánto tiempo y cuánto nos costará la recuperación de la regiones afectadas? Este es solo un ejemplo de los miles que existen para describir las consecuencias del cambio climático.

Para combatir y tomar medidas que nos permitan afrontar este escenario, tenemos mecanismos como el financiamiento climático, si bien es cierto no hay una definición específica, algunos autores  mencionan lo siguiente;

i) un medio importante para implementar medidas de mitigación y adaptación contra el cambio climático,

ii) es parte de aquellos créditos que están directamente destinados a mejorar el medio ambiente, a reducir las emisiones o a ayudar a la gente y a los ecosistemas a adaptarse a las condiciones cambiantes y

iii)  ser la  transferencia de fondos públicos de los países desarrollados a los países en desarrollo para apoyar la acción sobre el cambio climático.

La arquitectura de este  financiamiento climático global es compleja: la financiación se canaliza a través de los fondos multilaterales, como el fondo para el Medio Ambiente Mundial y los Fondos de Inversión en el Clima, así como canales bilaterales. Las fuentes multilaterales de financiación incluyen a los bancos multilaterales de desarrollo (BMD), tales como el Banco Mundial, Agencias de las Naciones Unidas, como el PNUD y el PNUMA, y agencias internacionales especiales creadas por estos bancos multilaterales de desarrollo (como el Fondo para el Medio Ambiente Mundial), y los bancos regionales de desarrollo, en colaboración con diversas organizaciones nacionales.

Los países desarrollados se han comprometido a destinar hacia el 2020 la importante suma de US$100,000 millones por año para apoyar conjuntamente la transición de los países en desarrollo hacia un futuro bajo en emisiones de carbono y resiliente al clima. Hacia el 2030 el total de las inversiones adicionales anuales necesarias en los países en desarrollo para enfrentar el cambio climático se calcula que oscilará entre US$140,000 millones y US$175,999 millones

Se necesitan inversiones significativas para apoyar la transición global hacia un futuro bajo en emisiones de carbono y resiliente al clima. Para ello el financiamiento climático internacional es fundamental. Un fondo importante por nombrar es el “Fondo Verde para el Clima” (GCF), siendo un mecanismo financiero de la CMNUCC, aprobado el 2010 en Cancún, México, teniendo en su cartera proyectos para la mitigación (fondos en más del 85% para proyectos) y adaptación.

La mayor parte del financiamiento lo reciben países como China e  India, siendo solamente menos del 30% para la Región Latinoamericana, muchos de los países de Latinoamérica se encuentran dentro de los más vulnerables por el Cambio Climático, es por esto que es necesario actuar como región y buscar financiamiento para realizar proyectos que no solamente sean de mitigación sino también de adaptación en los diferentes sectores como energía, bosques, saneamiento, residuos y otros. Hay muchas fuentes de financiamiento que son distribuidas de manera no equitativa, pero también  se deben de proponer estrategias regionales, el cambio climático no solamente afecao a un solo país, es un fenómeno que nos afecta a todos como seres de este planeta.

En el Perú tenemos el siguiente proyecto “Construyendo resiliencia en los humedales de la provincia Datem del Marañón”, con un financiamiento de U$9.11 millones tiene como propósito el aprovechamiento sostenible de los recursos naturales por parte de las 120 comunidades nativas, considerando algunos componentes en mitigación y adaptación : la identificación de nuevas prácticas y oportunidades de negocio, la planificación participativa e implementación de planes de manejo y la gestión comunal en áreas de conservación ambiental, y para adaptación, fortalecimiento de capacidades de las comunidades indígenas para enfrentar eventos extremos y otros, un proyecto que se estima que tendrá impactos ambientales, sociales y económicos. La transición del Perú hacia una economía baja en carbono y resiliente al cambio climático implica un ajuste en la gestión pública, en las decisiones de las empresas y en las prácticas de consumo de las personas.

Veamos a las finanzas como un medio, el cual nos permite buscar una plataforma financiera para el desarrollo e implementación de proyectos en pro de un mejor ambiente, el dinero que fluye a nivel internacional quizá no llegue al probador que vive en la región más pobre de una región, es por esto que la relación para un buen manejo de estos recursos deben ser  el puente para cerrar las brechas que existen.

Autor: Katherine Lisette Valderrama Caviedes

País: Perú

Bibliografía

  • El rol de los bancos nacionales de desarrollo / En catalizar el financiamiento climático internacional. Diana Smallridge, barbara Buchner, CHiara Trabacchi, María Netto, José Juan Gomes Lorenzo y Lucila Serra. Banco Interamericano de Desarrollo 2012, New York
  • Financiamiento climático: Retos y Oportunidades para Argentina, Sandra Guzmán, http://farn.org.ar/wp-content/uploads/2016/07/03Guzma%CC%81n.pdf
  • Finanzas Carbono (Plataforma sobre financiamiento Climático para Latinoamérica y el Caribe).
  • El fondo verde para el clima, Liane Schalatek, Heinrich Böll Stiftung North America y Smita Nakhooda y Charlene Watson, ODI, Climate Funds, Update.

https://www.odi.org/sites/odi.org.uk/files/resource-documents/11052.pdf

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