Nace la primera cooperativa de Energías Renovables en España

Algo que en otros países es una situación normal, aquí en España todavía parece una innovación, se trata de las cooperativas para generar y consumir energías renovables.

En 1991 se fundó en Bélgica Ecopower, una cooperativa cuyo objetivo es recaudar fondos vía venta de acciones a 250€ para posteriormente invertirlos  en proyectos de energías renovables. Legalmente tienen un techo máximo del 6% de beneficio que se reparte entre los socios. La energía generada por sus proyectos es vertida a la red eléctrica flamenca y son las administraciones públicas locales las que en su mayoría compran la electricidad para calentar y suministrar energía a edificios públicos. Su generación es a base de eólica, fotovoltaica y plantas de aceites vegetales que producen calor y electricidad. El objetivo de la cooperativa no es maximizar el beneficio sino maximizar el valor añadido para la sociedad, generando además empleo sostenible.

Huerto Solar. Foto: Blog Energía Sostenible / Flickr

En Alemania y Holanda también existen cooperativas de energías renovables, una de ellas creada en el año 1992 en Alemania y llamada Windfang eG que está exclusivamente dirigida por mujeres y gestiona instalaciones hidráulicas, eólicas y fotovoltaicas para sus socios.

Más recientemente, en 2004, se creó en Francia, Enercoop, una cooperativa verde y solidaria que promueve las energías renovables y defiende la descentralización de la producción energética en un mercado monopolizado por la empresa semipública EDF (Electricité de France). Mayoritariamente se alimenta de energía hidráulica, pero también disponen de instalaciones minieólicas, fotovoltaicas y de biogás. A día de hoy Enercoop, tiene más de 10.000 socios particulares y 7.000 empresas asociadas que se benefician de unos costes eléctricos competitivos, fuera del monopolio eléctrico y consumen una energía verde.

En 2011 nace en Girona la cooperativa «Som Energia«, que actúa como empresa comercializadora de energía en el mercado eléctrico y que tiene por objeto invertir en proyectos de energías renovables para que sus socios consuman esta energía. Se trata por tanto de un consumo sostenible de una energía garantizada como 100% renovable. Actualmente tienen más de 10.000 socios, que han abonado cada uno 100€ como inscripción y que se benefician de sus competitivas tarifas, consultables en la web.

La realidad española en el sector eléctrico en los últimos años con continuos incrementos del precio de la electricidad y con el oligopolio de las comercializadoras, ha despertado el interés por crear cooperativas de energía sostenible, es de esperar que el ejemplo de «Som Energia» se reproduzca rápidamente y que todas ellas tengan un futuro tan favorable como el de sus homólogas centro-europeas.